Capricho

Que escribas un día de estos pimientos rellenos, y te observe desde el salón con la cebolla a lágrima suelta. Un sábado mediodía cualquiera, que pongas primero a flotar en una sartén las canciones que son nuestras canciones para hacer el amor, y así se vaya calentando el aceite. Que mientras tanto te embarques las manos de blanco tinta para recibir la masa, y que de tan simple que suenan jamón y queso philadelphia juguemos al seudónimo, como los escritores de éxito, y los renombremos diafragma y secreter.
Que luego, con las canciones acercándose a la ebullición, garabatees un bol ancho del estante de arriba y mezcles en él las raíces de mis palabras, contenidas en el diafragma, y el punto justo de mis secretos, que se guardaban hasta que llegaste en el mueble que no hace más que buscarlos con el nombre.
Que antes de freír en nuestro estribillo favorito, me abraces, rojo, fuerte las letras, los secretos y todo lo demás, y ya juntos pimientos rellenos que pasar por la sartén.

Bajar el fuego, poner la mesa, comernos perdiendo el tiempo.

Que en el postre venga la paradoja. Cuarenta grados más allá de la ventana y nosotros empeñados en hacer hervir el suelo de parquet en vez de buscar un helado de siesta.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
repámpanos rebozados! exquisito texto.
Moncho ha dicho que…
felices los felices
Pequeña C. ha dicho que…
very good indeed...

me ha entrado hambre...jobar...

que envidia...ains...
Nikaperucita ha dicho que…
jaja... helado de siesta para antes del dentista. Que bien me vendría :)

Un besote Rober


V.
Alnitak ha dicho que…
yo también quiero un helado de esos!!!
Marydeath ha dicho que…
sólo puedo decir mmm...y eso va en todos los sentidos aplicables
Nacho Palomar ha dicho que…
Fantástico! qué nivel!


Le concedo la más sana de mis envidias la más insana de mis admiraciones.

Entradas populares de este blog

Ganas de decir que te quiero en lugares públicos

Frufrú

Liquid